Nuestra Política de Calidad

ASPANAEX entiende que la calidad no es una cuestión de elección organizacional, es fruto irremediable del derecho de las personas a una vida digna, una vida de calidad y plena ciudadanía, es un compromiso basado en la ética.

ASPANAEX entiende la calidad como una obligación que emana del derecho de las personas a recibir, tras ser escuchadas y/o captadas sus necesidades y expectativas, apoyos dignos y significativos para sus vidas, es por tanto el resultado de la interacción de tres componentes esenciales

Calidad de vida

Entendida como la satisfacción de las necesidades y expectativas de los usuarios, familias, profesionales y otros grupos de interés; mejorando la calidad de los servicios a través de las siguientes dimensiones de la persona: Bienestar emocional, desarrollo personal, relaciones interpersonales, bienestar físico, bienestar material, autodeterminación, inclusión y derechos. Este modelo de calidad de vida representa hoy una contribución clave en el ámbito de la educación, de la salud y de los servicios sociales.

Calidad en la gestión

Construir calidad de vida no debe ser meramente fruto de una intención,  a la intención debe vincularse la gestión necesaria para su logro y, con ella, los principios fundamentales de la calidad total: liderazgo y constancia de objetivos, orientación al cliente, orientación a los resultados, desarrollo e implicación de las personas, aprendizaje e innovación y mejora continuos, desarrollo de alianzas, gestión por procesos y hechos, responsabilidad social; garantizando la conformidad de los requisitos de las administraciones públicas y clientes o beneficiarios finales.

Compromiso ético

Se  adopta el paradigma de la calidad no sólo como un referente técnico para mejorar los apoyos y los servicios que presta, sino como un valor que, con su aplicación práctica, se favorecen los comportamientos éticos con las personas; un valor que ofrece más garantías de tratos y actitudes de respeto y de dignidad de la persona.

En concreto, ASPANAEX asume, a modo de política  de calidad, los siguientes principios:

  • Una concepción de la discapacidad intelectual que afirma el valor de toda persona por encima de sus perfiles de capacidad y limitación.
  • Cualquier persona puede permanentemente progresar si cuenta con los apoyos adecuados.
  • El papel del entorno es esencial.
  • La familia es la base de inclusión social.
  • La persona debe ser agente esencial en la construcción de su destino y en la planificación de su futuro.
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